La riqueza de las naciones
La riqueza de las naciones Los gobiernos absolutos de España, Portugal y Francia, por el contrario, rigen también en sus colonias, y el poder discrecional que esos gobiernos habitualmente de legan en todos sus funcionarios de menor rango es ejercido naturalmente allí, debido a la enorme distancia, con una violencia extraordinaria. Bajo todo gobierno absoluto hay más libertad en la capital que en ningún otro lugar del país. Al propio soberano no le interesa ni prefiere pervertir el orden de la justicia ni oprimir a la mayoría de la gente. En la capital su presencia se impone más o menos sobre sus funcionarios inferiores que, en las provincias más remotas donde es menos probable que las quejas del pueblo lleguen hasta el monarca, pueden ejercer su tiranía con mucha más seguridad. Y las colonias europeas en América son más remotas que las más apartadas provincias de los mayores imperios conocidos hasta hoy. …
La política europea tiene poco de que vanagloriarse en la fundación o, por lo que respecta a su administración interior, en la subsiguiente prosperidad de las colonias americanas.