La riqueza de las naciones
La riqueza de las naciones La insensatez y la injusticia fueron los principios que inspiraron y dirigieron el proyecto original de fundar esas colonias; la insensatez de buscar minas de oro y plata, y la injusticia de anhelar la posesión de países cuyos inofensivos aborígenes, lejos de hacer daño a las gentes europeas, recibieron a los primeros conquistadores con toda clase de muestras de amabilidad y hospitalidad.
Es cierto que los aventureros que formaron algunos de los establecimientos ulteriores tenían otras motivaciones más razonables y loables, aparte de la quimérica empresa de descubrir minas de oro y plata; pero incluso esas motivaciones honraban muy poco a la política de Europa.