La riqueza de las naciones
La riqueza de las naciones Los puritanos ingleses, sojuzgados en su país, volaron hacia la libertad en América, y establecieron allí las cuatro administraciones de Nueva Inglaterra. Los católicos ingleses, tratados mucho más injustamente, formaron la de Maryland; los cuáqueros, la de Pensilvania. Los judíos portugueses, perseguidos por la Inquisición, despojados de sus fortunas y desterrados al Brasil, introdujeron mediante su ejemplo algo de orden y laboriosidad entre los criminales y las prostitutas deportados, que eran la población original de la colonia, y les enseñaron a cultivar la caña de azúcar. En todos estos casos lo que pobló y cultivó a América no fue la sabiduría y el buen hacer sino el desorden y la injusticia de los gobiernos europeos.