La riqueza de las naciones
La riqueza de las naciones Debemos distinguir cuidadosamente entre los efectos del comercio colonial y los del monopolio de dicho comercio. Los primeros son siempre y necesariamente beneficiosos; los segundos son siempre y necesariamente perjudiciales. Ahora bien, los primeros son tan beneficiosos que el comercio colonial, aunque esté sometido a un monopolio y a pesar de las consecuencias dañinas del mismo, es a pesar de todo beneficioso en su conjunto, aunque mucho menos de lo que podría ser.