La riqueza de las naciones
La riqueza de las naciones En el comercio con América cada nación procura acaparar lo más posible todo el mercado de sus colonias mediante la exclusión de todas las demás naciones del comercio directo con ellas. Durante buena parte del siglo XVI los portugueses intentaron manejar el comercio con las Indias Orientales de esa forma, reivindicando el derecho exclusivo de navegar por los mares de la India sobre la base de haber sido los primeros en descubrir el paso hacia ellos. Los holandeses aún excluyen a todas las otras naciones europeas del comercio directo con sus islas de las especias. Los monopolios de esta suerte son evidentemente impuestos contra todas las demás naciones europeas, que resultan asà no sólo excluidas de un comercio hacia el que les convendrÃa asignar una parte de su capital, sino también obligadas a comprar los bienes implicados en ese comercio a un precio algo mayor que el que pagarÃan si pudiesen importarlos directamente de los paÃses que los producen.