La riqueza de las naciones
La riqueza de las naciones En consecuencia, y aunque un país no pueda entablar un comercio directo con las Indias Orientales sin una compañía exclusiva, no se deriva de ello la necesidad de fundar allí una compañía semejante, sino solamente que ese país no debería en tales circunstancias comerciar directamente con las Indias Orientales. El que esas compañías en general no son indispensables para el comercio con las Indias Orientales queda bien demostrado por la experiencia de los portugueses, que lo disfrutaron casi en su totalidad durante más de un siglo sin compañía monopólica alguna.