La riqueza de las naciones
La riqueza de las naciones La segunda de dichas causas o circunstancias es la superioridad en años. Un anciano, siempre que su edad no sea tan avanzada como para alentar sospechas de senilidad, es en todas partes más respetado que un hombre joven del mismo rango, fortuna y capacidad. En las naciones de cazadores, como las tribus indígenas de América del Norte, la única base del rango y la jerarquía es la edad. Entre ellas se llama padre a un superior, hermano a un igual, e hijo a un inferior. En las naciones más desarrolladas y civilizadas la edad determina el rango entre aquellos que son iguales en todos los demás aspectos y entre los que no existe, por tanto, otra forma de determinarlo. Entre hermanos y hermanas el primer lugar lo ocupa siempre el mayor; y en la herencia del patrimonio del padre, todo lo que no pueda ser dividido y que deba ir completo a una sola persona, como un título de nobleza, se entrega en casi todos los casos al primogénito. La edad es una cualidad nítida y palpable que no admite discusión.