La riqueza de las naciones
La riqueza de las naciones En la etapa de los pastores, el segundo período de la sociedad, se inicia la desigualdad de fortuna, que introduce entre las personas un grado de autoridad y subordinación que no podía existir con anterioridad. Introduce así un grado de gobierno civil que es indispensable para su propia conservación; y parecer hacerlo naturalmente e incluso de forma independiente de la consciencia de dicha necesidad. Indudablemente, la consideración de esa necesidad contribuye después muy considerablemente a mantener y afianzar esa autoridad y subordinación. En especial los ricos están necesariamente interesados en conservar un estado de cosas que pueda asegurarles la posesión de sus propias ventajas. Las personas menos ricas se combinan para defender a las más ricas en la posesión de su propiedad con objeto de que las más ricas se combinen para defenderlas a ellas en sus posesiones. Todos los pastores y ganaderos inferiores sienten que la seguridad de sus propias manadas y rebaños depende de la seguridad de las del pastor y ganadero más importante; que la preservación de su autoridad menor depende de la de su autoridad mayor, y que de su subordinación a él depende su poder para subordinar a los que son inferiores a ellos. Constituyen una suerte de pequeña nobleza, interesada en la defensa de la propiedad y en el apoyo a la autoridad de su pequeño soberano propio, para que él sea capaz de defender la propiedad de ellos y de apoyar su autoridad. El gobierno civil, en la medida en que es instituido en aras de la seguridad de la propiedad, es en realidad instituido para defender a los ricos contra los pobres, o a aquellos que tienen alguna propiedad contra los que no tienen ninguna.