La riqueza de las naciones
La riqueza de las naciones Cuando las carreteras, los puentes, los canales, etc., son de esta forma construidos y mantenidos por el comercio desarrollado gracias a ellos, sólo pueden realizarse cuando el comercio lo requiera, y se harán en consecuencia sólo donde haga falta. Además, su coste, su grandeza y magnificencia deberán ser acordes con lo que ese comercio sea capaz de pagar. Por eso se harán de la forma adecuada. No puede construirse una carretera magnÃfica a través de un desierto donde hay poco o ningún comercio, o meramente porque permite llegar a la residencia campestre del intendente de la provincia o de algún gran señor a quien el intendente desee complacer. No se puede tender un puente sobre un rÃo en un punto en donde nadie lo cruce, o sólo para embellecer la vista desde las ventanas de un palacio vecino: esto sucede a veces en paÃses donde las obras de este tipo son financiadas por otros ingresos y no por lo que ellas mismas son capaces de generar.
En diversas partes de Europa el peaje o derecho de esclusa sobre un canal es propiedad de personas particulares, cuyo propio interés les obliga a mantener el canal. Si no lo hacen, la navegación necesariamente se interrumpe por completo y con ello todo el beneficio que podrÃan obtener a través de los peajes. Si dichos peajes fuesen cobrados por comisionados, que no tuviesen interés alguno en ellos, podrÃan vigilar menos la conservación de las obras que los producen. …