Las traquinias
Las traquinias Pues estoy enterada de que la siempre disputada Deyanira, con corazón anhelante, como un infortunado pájaro, nunca adormece el deseo de sus ojos ya sin lágrimas, sino que, alimentando un temor obsesivo por el esposo a causa de su marcha, se consume en el lecho vacío de varón, llena de inquietud, esperando, desdichada, un funesto destino.
ESTROFA 2.a
De igual modo que se pueden ver muchas olas producidas por el infatigable Noto o por el Bóreas, que van y vienen en el dilatado mar, así al del linaje de Cadmo le trastornan y le levantan los interminables trabajos de su vida, como ocurre con el mar de Creta. Pero alguno de los dioses le aparta a él, infalible siempre, de la mansión de Hades.
ANTÍSTROFA 2.a
Reprochándote estos lamentos me dirigiré a ti, de forma respetuosa pero haciéndote frente. Pues digo que no debes agotar la buena esperanza, ya que nada sin dolores ha enviado a los mortales el rey que todo lo domina, el Crónida, sino que sufrimientos y alegría van rodando para todos, como las rutas circulares de la Osa.
EPODO.