Las traquinias

Las traquinias

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

DEYANIRA. —No, ¡por Zeus que fulmina rayos en la alta cima del Eta!, no me ocultes la historia, pues hablarás a una mujer prudente y que sabe que la naturaleza humana no se complace siempre con las mismas cosas. Porque quien con Eros se enfrenta de cerca, como un púgil, no razona con cordura. Él, en efecto, que dispone como quiere incluso de los dioses, y de mí con mayor motivo, ¡cómo no va a disponer también de otras iguales a mí! De manera que, si yo reprochara algo a mi esposo, atrapado por este mal, estaría muy loca, o si lo hiciera a esta mujer, que no es cómplice de nada vergonzoso ni perjudicial para mí. No es posible esto. Pero, si mientes por haberlo aprendido de aquél, no has aprendido una bella lección; y, si por ti mismo te adoctrinas así, cuando quieras mostrarte noble, resultarás malvado. Así que dime toda la verdad, porque para una persona libre, ser tenido por mentiroso no es un bello destino, y ocultarlo no puedes, pues hay muchos a los que has hablado que me lo dirán. Y, si tienes miedo, no lo tienes con motivo. El no enterarme sí me dolería, mientras que el saberlo, ¿qué tiene de terrible? ¿Acaso no desposó ya Heracles a otras muchas? Y ninguna de ellas soportó de mí una mala palabra ni un reproche, y tampoco ésta, aunque esté totalmente consumida por su amor, ya que yo sentí mucha compasión precisamente por ella cuando la vi, porque su belleza arruinó su vida, y, sin querer, la desgraciada asoló y esclavizó la tierra de los suyos.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker