Las traquinias
Las traquinias LICAS. —Lo sé y diré que está todo a salvo.
DEYANIRA. —Conoces, porque la has visto, la acogida que he hecho de la extranjera, cómo la recibí amistosamente.
LICAS. —De modo tal que mi corazón está conmovido de satisfacción.
DEYANIRA. —¿Qué otra cosa podrías decir? Pues temo que sería demasiado pronto para hablar de mi deseo, antes de saber si allí soy deseada.
(Deyanira entra en palacio y Licas abandona la escena.)
CORO.
ESTROFA 1.a
¡Oh vosotros, que habitáis entre el puerto y las rocosas regiones de aguas calientes y las cumbres del Eta! ¡Y los que habitáis la zona media, a lo largo del mar de Mélide, así como la costa de la doncella del arco de oro, donde se celebran las asambleas de las Puertas entre los griegos!
ANTÍSTROFA 1.a
Pronto la flauta de bello sonido volverá a vosotros haciendo oír no un eco hostil, sino un son que iguala a la lira de la divina música4S. Pues el hijo de Zeus y de Alcmena se dirige a su casa con todo el botín, fruto del valor.
ESTROFA 2.a