Las traquinias
Las traquinias Ved cómo, oh hijos, se nos ha acercado en seguida la profética palabra del oráculo, hace tiempo anunciada, según la cual, cuando llegara a fin el duodécimo año, al acabarse del todo el último mes, terminaría la carga de los trabajos para el hijo de Zeus, y esto, puntualmente, irreversible, se cumple. Porque, ¿cómo el que ya no ve podría tener aún, una vez muerto, una penosa servidumbre?
ANTÍSTROFA 1.a
Pues si una insidiosa angustia, por medio de la nube mortal del Centauro, le roza los costados, una vez aplicado el veneno que la Muerte engendró y alimentó el centelleante dragón, ¿cómo podría éste ver otro sol, después del de hoy, acechado por el terrible espectro de la Hidra, y al mismo tiempo atormentado por los sangrientos, engañosos dardos inflamados del de negros cabellos?
ESTROFA 2.a
De todas estas cosas, ella, la desgraciada, no estaba temerosa, aunque veía en su casa gran daño al irrumpir nuevas bodas. Unas cosas no comprendió, otras llegaron procedentes de opinión ajena a través de fatales encuentros. ¡De seguro que, en más de una ocasión, desesperadamente se lamenta! ¡De seguro que derrama un delicado rocío de abundantes lágrimas! Y el destino que llega evidencia una engañosa y tremenda desgracia.
ANTÍSTROFA 2.a