Las traquinias

Las traquinias

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

ANCIANO. —¡Oh hijo de tal varón! Esta tarea se presenta superior a mis fuerzas, pero tú ayúdame, pues una sola ayuda con tus brazos vale más que dos mías para salvarle.

HILO. —Yo le sujeto, pero no está ni dentro de mí ni fuera el poner remedio a sus dolores. Pues tales remedios en la vida los distribuye Zeus.

HERACLES. —¡Ah, ah! ¡Oh hijo! ¿Dónde estás? Por aquí, por aquí, agárrame para levantarme. ¡Ay, ay! ¡Oh destino! Avanza de nuevo, avanza, cobarde, para destruirme la incurable, cruel enfermedad. ¡Oh Palas, Palas! Esto de nuevo me deshace. ¡Ay, hijo! Compadece a tu padre, saca la espada, que no será censurable; hiéreme bajo la clavícula. Remedia el sufrimiento con el que tu madre impía me ha irritado, a la que ¡ojalá yo viera caer así, de la misma manera que me destruyó! ¡Oh dulce Hades, oh hermano de Zeus, adorméceme, adorméceme matándome a mí, inerme, con rápido fin!

CORIFEO. —He temblado, amigas, al oír estas desgracias del rey, con las que, siendo él cual es, ha sido maltratado.



👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker