A mí también
A mí también La menstruación también llega, como una carta de bienvenida a la adultez. Si estás pensando, “¿Por qué esto me pasa a mí?”, respira. No es un castigo, es solo tu cuerpo diciendo que está listo para una nueva etapa. Llevar una toalla sanitaria o un tampón en tu mochila no es raro, es inteligente. Y si un accidente ocurre (porque sí, puede pasar), recuerda que hasta las chicas más glamurosas han lidiado con ello.
Emocionalmente, también estás creciendo. Es probable que te encuentres cuestionando todo, desde tus amistades hasta tus pasatiempos. Eso es porque tu cerebro está desarrollando nuevas capacidades para el pensamiento crítico y la autorreflexión. Es el momento perfecto para descubrir lo que te apasiona, incluso si a veces eso significa decir "no" a cosas que ya no disfrutas.
Y sí, habrá días en los que todo se sienta demasiado. Los cambios pueden parecer abrumadores, pero no estás sola en esto. Hablar con una amiga, un adulto de confianza o incluso escribir en un diario puede ser una forma poderosa de procesar todo lo que estás viviendo. Recuerda que cada nuevo paso que da tu cuerpo y tu mente es una señal de que estás creciendo, evolucionando y convirtiéndote en una versión más fuerte de ti misma.
