Ătica demostrada segĂșn el orden geomĂ©trico
Ătica demostrada segĂșn el orden geomĂ©trico Escolio: Aunque ello sea asĂ, con todo, nadie se esforzarĂĄ por tener odio a alguna cosa, o por ser afectado de tristeza, a fin de disfrutar luego de esa mayor alegrĂa. Es decir, nadie desearĂĄ inferirse un daño con la esperanza de resarcirse de Ă©l, ni anhelarĂĄ estar enfermo con la esperanza de convalecer. Pues cada cual se esforzarĂĄ siempre por conservar su ser y apartar cuanto pueda la tristeza. Si, al contrario, pudiera concebirse que un hombre desease odiar a alguien, a fin de sentir luego por Ă©l un amor mĂĄs grande, entonces anhelarĂa siempre odiarle. Pues cuanto mayor hubiera sido el odio, tanto mayor serĂa el amor, y asĂ desearĂa siempre que el odio aumentase mĂĄs y mĂĄs, y por la misma causa se esforzarĂa un hombre mĂĄs y mĂĄs en estar enfermo, a fin de gozar luego de una mayor alegrĂa al recobrar su salud, por lo que siempre se esforzarĂa en estar enfermo, lo cual (por la ProposiciĂłn 6 de esta Parte) es absurdo.
PROPOSICIĂN XLV
Si alguien que ama una cosa semejante a él imagina que otro semejante a él estå afectado de odio hacia esa cosa, lo odiarå.