La Cartuja de Parma
La Cartuja de Parma «Ernesto IV sólo es valiente en la guerra. En el campo de batalla se le ha visto veinte veces conducir el ataque de una columna como un bravo general. Pero tras la muerte de su padre, Ernesto III, de vuelta a sus estados, donde desgraciadamente tiene un poder sin límites, se ha dedicado a manifestarse con vesania en contra de los liberales y de la libertad. Se imaginó que lo odiaban; y, finalmente, en un momento de mal humor, ordenó ahorcar a dos liberales, seguramente inocentes, aconsejado por un miserable llamado Rassi, una especie de ministro de justicia.