Lamiel
Lamiel El duque de Miossens, hijo único de la duquesa, joven simpático, perfecto, con todas las cualidades, dulce, delicioso, admirable, pero, por lo demás, carente en absoluto de carácter (modelo Belisle[4]).
Caracteres
Carácter de Lamiel
El carácter de Amiel[5] lo define su profundo desprecio por la pusilanimidad. Lamiel, alta, buen tipo, un poco delgada y de bonito color, muy bonita, bien vestida como una burguesa de pueblo rica, caminaba muy de prisa por las aceras. El secreto de tanta inconveniencia es que pensaba demasiado en el lugar a donde iba y al que tenÃa gana de llegar, y no lo bastante en las personas que podÃan mirarla. PonÃa la misma pasión en la compra de una cómoda de nogal para guardar su ropa en su pequeña habitación que en un asunto que podrÃa influir sobre toda su vida, tanta pasión y acaso más. Pues consideraba y valoraba las cosas por fantasÃa, por capricho, nunca por razón.
Su desordenada vida transcurrÃa en correr hacia una meta que querÃa alcanzar o en deleitarse en una orgÃa. Al mismo tiempo dedicaba su fogosa imaginación a llevar la orgÃa hasta excesos increÃbles, y siempre peligrosos, pues, para ella, donde no habÃa peligro no habÃa placer, y esto la preservó, en el transcurso de su vida, no de compañÃas delictivas, sino de compañÃas abyectas: asustaba a las almas privadas de valentÃa.
