Lamiel
Lamiel Si alguna vez ponÃa en juego su ingenio, era, y en ocasiones bastante raras, para burlarse, y aun con bastante dureza, de lo que en el mundo está establecido como virtud; recordaba todos los sermones que la habÃan aburrido en casa de los Hautemare. Un campesino normando —decÃa— es virtuoso porque asiste a completas y no porque no roba las manzanas del vecino.
Los padres de Lamiel murieron hace mucho; su tÃo Hautemare, el mayordomo, decide que Lamiel irá al paÃs para la herencia, pero como desde la represión de los Chouans[7] y el fusilamiento de Charette, Hautemare tiene un miedo horrible del gobierno, se procura un pasaporte bien en regla para Lamiel.
Lamiel tiene dos, tres, cuatro amantes sucesivos; examen de los principales caracteres de jóvenes de la época. Interés como en los cuentos, cada amor dura tres meses, después otros seis meses de pesar, y otro amor en seguida.
Horrible injusticia del tÃo Hautemare con el pobre muchacho que tiene en el pueblo una pequeña pensión, para castigarle por haber dicho que aquel cuerpo desnudo, más grande que de tamaño natural y pintado de color de carne, que está clavado a la entrada de todos los puebles de NormandÃa, le horroriza.
Retrato de Lamiel