Narraciones y esbozos
Narraciones y esbozos Féder tuvo que recordarse continuamente a sí mismo esos terribles razonamientos en aquella primera visita que le hizo a Valentine, rodeada de costureras y que no pensaba, en apariencia, sino en medir y cortar telas de algodón para hacer unas cortinas. Le parecía adorable entregada a esas tareas domésticas. Una alemana de pro apegada por completo a sus deberes de ama de casa. Pero ¿qué habría podido hacer que a Féder no le pareciera adorable y no le diera nuevos motivos para amarla con pasión?