Narraciones y esbozos
Narraciones y esbozos No obstante, no tardó en quedar decidido el regreso del Papa; el pueblo preparó festejos para recibirlo. Construyeron arcos de triunfo y el camino, desde Cesena hasta Roma, parecía un anchuroso jardín. Una buena mañana, vino un magistrado a incautarse de todos mis libros anunciándome que mis funciones habían concluido. Al ver que el pueblo tenía una postura hostil contra nosotros, me decidí a irme a Inglaterra con uno de mis amigos, a quien ofrecí un sitio en mi coche. Nos costó mucho conseguir un pasaporte para Florencia. En cuando me llegó, dejé mi país con el presentimiento de todos los males que iban a afligirlo y muy decidido a no volver a pisarlo nunca. Lo que supe más adelante de los hechos que marcaron la restauración del gobierno pontificio y de las venganzas que se llevaron a cabo por instigación del cardenal Pacca[23] no pudo por menos de afirmarme en esta decisión, cuya prudencia he bendecido más de una vez en la tierra hospitalaria que me dio acogida.
(London Magazine)