Narraciones y esbozos
Narraciones y esbozos Este, por su parte, notaba la violenta tentación de coger la ocasión por los pelos. «¡Qué forma tan estupenda —se decÃa— de romper con esta joven! Entra dentro de lo posible que sea yo el primer hombre que la ataca; asà que se acordará toda la vida de este retrato que se quedó sin acabar». Féder pensaba deprisa, como todas las almas ardientes; se sintió muy tentado de seguir hablando de amor, para que ella lo echara. Andaba ya buscando una frase que pudiera dejar un recuerdo destacado en el corazón de aquella joven y convertirse en él en motivo de infinitas consecuencias; la siguió con la vista mientras se acercaba a la chimenea; estaba pendiente de si se atreverÃa a llamar al tiempo que discurrÃa para dar con esa frase de énfasis sublime. Ella se volvió un poco y la vio de perfil; solo estaba acostumbrado a verla de frente o de tres cuartos.