Narraciones y esbozos
Narraciones y esbozos Valentine no hablaba más que Féder; en las miradas y en la voz, hondamente turbadas, se le notaba una gran preocupación. Pese a las retractaciones de lo más expresivas que llegaron tan seguidas, nada más cometerse la ofensa, Valentine se repetÃa desde la vÃspera estos deleitosos convencimientos: «No me dijo que me amaba por arrogancia, y menos aún por insolencia, pobre muchacho; me lo dijo porque es verdad». Pero entonces se le ponÃan ante la vista aquellas retracciones tan enérgicas del pintor, y la forma en que habÃa que interpretarlas se apoderaba de toda la atención de la joven.