Narraciones y esbozos
Narraciones y esbozos «¿Y por qué iba a ser una infamia, majadero? —se dijo Féder—. Pero ahora ya puedo estar todo lo pensativo y callado que guste; esa tristeza se la achacarán al puesto en el Instituto sin el que me he quedado». Y volvió a sumirse en la dicha suprema de admirar a Valentine.
Poco después, Féder oyó a Boissaux decirle a su cuñado con el tono envidioso más ridÃculo que darse pueda:
—¡Mecachis, caballero de la Legión de Honor y miembro del Instituto el mismo año! ¡El señor no se anda con chiquitas!
El vicepresidente del tribunal de comercio creÃa que estaba hablando en voz baja; pero el comentario del gigantón provinciano no pasó inadvertido en los palcos colindantes. Tras dos o tres minutos, añadió:
—¡También es verdad que sus retratos les lucirán más a las personas que los tengan por ser obra de un miembro del Instituto!