Narraciones y esbozos
Narraciones y esbozos Un dÃa en que habÃan ido a ver una casa deliciosa que estaba en Saint-Gratien, muy cerca de la iglesia pequeña en donde reposan los restos de Catinat, Féder, que recorrÃa el jardÃn, se encontró por unos momentos a solas con la señora Boissaux.
—Delangle —le dijo con una sonrisa en que se reflejaba toda la pasión que sentÃa—, Delangle tiene unas sospechas muy mal fundadas por cierto; cree que estamos enamorados; cuando nos encaminamos hacia el paseo en que nos hallamos y los demás quisieron ir al lago, Delangle se quedó aparte; apuesto a que va a intentar oÃrnos; pero tengo buena vista. En cuanto saque el reloj sin decir nada, será que he visto a nuestro amigo meterse sigilosamente detrás de algún macizo de vegetación para sorprender qué nos decimos cuando estamos a solas. Es pues necesario, hermosa Valentine —añadió Féder—, que tengamos una charla que demuestre ante todo que no siento amor por usted.