Recuerdos de egotismo
Recuerdos de egotismo Desde 1829 los literatos románticos, que no tienen ni siquiera el ingenio del Sr. de Jouy, le hacen pasar por el Cotin de la época (Boileau), y su vejez se ha visto amargada (amaregiatta) por la estrafalaria gloria de su madurez.[272]
Cuando llegué en 1821, compartía él la dictadura literaria con otro majadero, grosero de otro modo bien distinto, el Sr. A.-V. Arnault, del Instituto, amante de la Sra. Brac.[273] A éste le veía bastante en casa de la Sra. Cuvier, hermana de su querida. Tenía tantas luces como un portero borracho. No obstante ha hecho estos bonitos versos:
¿Dónde vas, hoja de encina?
Adonde el viento me inclina.[274]