Rojo y blanco
Rojo y blanco —Por lo demás, todo marchará perfectamente. En la Cámara hablará como ya puedes suponer. Leerá como un lacayo los excelentes discursos que encargaré a los mejores redactores, a cien luises por cada uno que salga bien. Yo también hablaré. ¿Tendré en la defensa el mismo éxito que he tenido en el ataque? Es algo que siento curiosidad por ver, y esta incertidumbre me divierte. Mi hijo y Coffe harán el esqueleto de mis discursos de defensa… Todo esto puede llegar a ser bastante vulgar…