Rojo y blanco

Rojo y blanco

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Luciano regresó precipitadamente a su casa; pero un sentimiento de viva vergüenza le quitó el sueño. El día le encontró paseándose por delante del cuartel, mientras esperaba con impaciencia la hora del toque de llamada. Cuando terminó el servicio, acompañó durante unos centenares de pasos a dos de sus camaradas; por primera vez, su compañía le resultó agradable.

Vuelto finalmente a sus propios pensamientos, se dijo: «No puedo remediarlo, no puedo ver en modo alguno, en estos ojos tan penetrantes, pero tan castos, ninguna comparación con los dé una bailarina de la ópera». Durante todo el día no consiguió llegar a ninguna decisión referente a la señora de Chasteller. Por mucho que se esforzara no podía ver en ella a la amante obligada de todos los tenientes coroneles de la guarnición de Nancy.

—No obstante —le decía el partido de la razón—, debe aburrirse considerablemente. Su padre la obliga a vivir alejada de París y desea hacerle reñir con su amiga íntima; quizá su único consuelo sería el de recibir un poco de galantería.




👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker