Rojo y blanco
Rojo y blanco Se durmió al llegar las primeras luces del día, con aquel agradable pensamiento y un semiproyecto de solicitar al señor Malher ser enviado a veinte leguas de Nancy, a N…, donde el regimiento tenía un destacamento ocupado en vigilar a los obreros mutualistas.
¿Cuál no hubiese sido el aumento del suplicio de la señora de Chasteller, quien casi en aquella misma hora cedía a la fatiga, si hubiese tenido una vaga noción de aquel espantoso desprecio por ella, que vuelto a su imaginación de cien formas distintas, osaba quitarle el sueño al hombre que ocupaba su pensamiento a su pesar?