Rojo y blanco

Rojo y blanco

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Se trata del conde N…, el que dirigió aquella brillante carga en Austerlitz. Va a pasar en su coche. El coronel Malher de Saint-Mégrin, que es hombre con vista, ha deslizado un escudo en el bolsillo de los postillones de la última posta; uno de éstos acaba de llegar al galope; los lanceros no deben estrechar filas; produciría la sensación de estar preparado. Pero vea usted la buena opinión que el inspector va a tener del regimiento: Hay que tener en cuenta las primeras impresiones… son hombres que parece hayan nacido montados a caballo.

Luciano, por toda contestación, se limitó a sacudir la cabeza; sentía vergüenza por la forma de andar del rocín que le habían dado; le hizo sentir la espuela, y se encabritó de forma que estuvo a punto de desmontarle.

—Debo parecer un hermano lego a caballo —se dijo.

Diez minutos más tarde oyó el ruido de un coche pesadamente cargado; era el conde N…, que pasaba por el centro de la carretera, entre las dos filas de lanceros; no transcurrió mucho tiempo sin que el coche llegara a la altura de Luciano y del capitán. Estos dos no pudieron ni ver al famoso general porque la enorme berlina de éste se hallaba repleta de toda clase de paquetes.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker