Rojo y blanco

Rojo y blanco

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

El carácter de la señora de Constantin era completamente opuesto. Poseía un humor vivo y emprendedor, gustaba de las dificultades y burlarse de sus enemigos; la señora de Constantin era, sin duda, una de las mujeres del departamento a la que ofenderla, constituía un verdadero peligro para el ofensor. Su marido, un hombre apuesto y rico, se ocupaba intensamente y con pasión de todo cuanto ella le indicaba. Desde hacía un año, por ejemplo, no pensaba en otra cosa que en un molino de viento, que hacía construir, de piedra, en una vieja torre próxima a su castillo y que debía proporcionarle unos beneficios del cuarenta por ciento. Pero ahora tenía abandonado lo referente al molino, y todos sus pensamientos se dirigían a conseguir el ingreso en la Cámara de diputados. Como no era ciertamente muy inteligente, jamás había ofendido a nadie, y tenía fama de cumplir con gusto y exactitud las pequeñas comisiones que se le encargaban. Por ello, tenía posibilidades.

—Estamos casi seguros de la elección del señor de Constantin. El prefecto lo tiene en segundo plano, por el miedo que le causa el marqués de Croisans, nuestro rival, querida.

La señora de Constantin dijo aquello riéndose.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker