Rojo y negro

Rojo y negro

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Llegaron los calores fuertes. Se acostumbraron a pasar las veladas bajo un tilo gigantesco, a pocos pasos de la casa. La oscuridad era profunda allí. Una noche, Julien estaba hablando con mucha animación; disfrutaba con deleite del placer de hablar bien y hablarles a unas mujeres jóvenes; al gesticular, le rozó a la señora de Rênal la mano, que esta tenía apoyada en el respaldo de una de esas sillas de madera pintada que hay en los jardines.

Aquella mano se apartó enseguida; pero Julien pensó que era deber suyo conseguir que dicha mano no se apartase cuando la tocaba él. Pensar que tenía un deber que cumplir y que se arriesgaba a hacer el ridículo o, más bien, a notar un sentimiento de inferioridad si no lo conseguía le borró en el acto del corazón cualquier gusto.









👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker