Rojo y negro

Rojo y negro

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

El día en que la carta real de Mathilde lo sacó de aquellos sueños tan juveniles, tras haber pensado mucho en matar a Julien o hacer que desapareciera, estaba pensando en fabricarle una brillante fortuna. Hacía que tomase por apellido el nombre de una de sus tierras; ¿y por qué no cederle su dignidad de par de Francia? El duque de Chaulnes, su suegro, le había hablado varias veces, desde que habían matado en España a su único hijo, de su deseo de transmitirle el título a Norbert…

«No se le puede negar a Julien una singular aptitud para los asuntos atrevidos, e incluso, quizá, brillantez… —se decía el marqués—. Pero en el fondo de su carácter veo algo que asusta. Es la impresión que le causa a todo el mundo, así que algo hay.» (Cuanto más difícil de entender era ese punto, más se asustaba el alma imaginativa del anciano marqués.)

«Me lo decía mi hija muy hábilmente el otro día (en una carta suprimida): “Julien no entró en ningún salón ni en ninguna camarilla”. No ha previsto ningún apoyo en contra de mí, ni el mínimo recurso si lo abandono… Pero ¿no será acaso ignorancia del estado actual de la sociedad? Le dije dos o tres veces: “No hay candidatura real y provechosa sino es la de los salones”…


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker