Rojo y negro
Rojo y negro «Pero ¿qué es esto? —se decÃa—; a su lado a veces me distraigo e incluso me aburro. ¡Se pierde por mà y asà es como se lo agradezco! ¿Seré, pues, malo?» Esta pregunta no le habrÃa dado que pensar cuando era ambicioso; en aquellos tiempos lo único que le parecÃa vergonzoso era no triunfar.
Ese malestar moral que notaba al lado de Mathilde era tanto más firme cuanto que esta sentÃa por él en esos momentos la pasión más extraordinaria e insensata. No hablaba sino de sacrificios peculiares que querÃa hacer para salvarlo.