Rojo y negro

Rojo y negro

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Julien rio de buena gana con aquella salida de su ingenio. «En verdad que un hombre lleva dos personas en sí —pensó—. ¿A quién demonios se le ha ocurrido ese comentario malévolo?

»Pues sí, amigo mío, guillotinado dentro de tres días —le contestó a quien lo había interrumpido—. El señor de Cholin alquilará una ventana a medias con el padre Maslon. Y por el precio del alquiler de esa ventana, ¿cuál de esos dos dignos personajes votará al otro?»

Recordó de pronto el siguiente pasaje de la obra Venceslas de Rotrou:

LADISLAS

Tengo el alma dispuesta.

El rey (padre de Ladislas)

También lo está el patíbulo; pon allí la cabeza.

«¡Estupenda respuesta!», pensó; y se quedó dormido. Alguien lo despertó por la mañana con un estrecho abrazo.

—¿Cómo? ¡Ya! —dijo Julien abriendo unos ojos fieros. Se creía en manos del verdugo.

Era Mathilde. «Afortunadamente, no me ha entendido.» Esa reflexión le devolvió toda la sangre fría. Encontró a Mathilde cambiada como tras seis meses de enfermedad: la verdad es que no había quien la reconociera.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker