Rojo y negro
Rojo y negro «No se conocen las fuentes del Nilo —pensaba Julien—; no se les ha concedido a los ojos de los hombres ver al rey de los rÃos en el estado de simple riachuelo; de esa misma forma no habrá ojos humanos que vean a Julien débil, en primer lugar porque no lo es. Pero tengo un corazón fácil de conmover; la palabra más corriente, si la dicen con acento verdadero, puede quebrarme la voz e incluso hacerme llorar. ¡Cuántas veces no me habrán despreciado por ese defecto los corazones áridos! CreÃan que pedÃa gracia: eso es lo que no hay que tolerar.
»Dicen que Danton se emocionó al pie del patÃbulo al acordarse de su mujer; pero Danton le habÃa dado fuerza a una nación de chisgarabises e impedÃa que el enemigo llegase a ParÃs… Solo yo sé lo que habrÃa sido capaz de hacer… Para los demás no soy como mucho sino un quizás.