Apocalipsis
Apocalipsis La gripe no solo mata. Desnuda. Revela. Disuelve las estructuras sociales, las ilusiones de control, las jerarquÃas. En el corazón de esta catástrofe, surgen sueños. En ellos, una mujer de 104 años en Nebraska llama con ternura a los supervivientes, guiándolos hacia la esperanza. Pero otra figura aparece también: un hombre con botas polvorientas, ojos de serpiente y sonrisa de cuchillo. Randall Flagg.
El virus solo fue el principio. El verdadero apocalipsis camina ahora con rostro humano.
Las ciudades se apagan una a una. Las radios solo emiten estática. Los periódicos cesan. El virus, ahora conocido como Capitán Trotamundos, arrasa con un 99% de la población. Pero no es solo la muerte lo que se expande, sino la desconexión total, el fin del lenguaje compartido, la disolución de toda certeza. En medio del vacÃo, los sobrevivientes se mueven como piezas de ajedrez rotas, sin saber aún que forman parte de una jugada más grande.
