Apocalipsis
Apocalipsis Nick Andros, en Arkansas, sobrevive al colapso social en un pequeño pueblo. Ciego a la palabra hablada, pero no al alma humana, organiza la resistencia junto a un sheriff moribundo. Allí conoce a Tom Cullen, un hombre con discapacidad intelectual que ve más de lo que dice. En él, Nick halla algo raro en este mundo roto: una chispa de bondad.
Trashcan Man vaga por el desierto, incendiando todo a su paso. Escucha una voz. —Ven a mí, hijo del fuego—. El Hombre Oscuro lo espera.
Cada uno de ellos sueña con lo imposible: Madre Abigail, sentada en su porche, rodeada de campos y canciones antiguas. Ella los llama. Y ellos obedecen. Porque en un mundo sin mapas, solo los sueños trazan caminos.
A medida que los sobrevivientes siguen las señales de sus sueños, una fuerza invisible los va agrupando. Todos sueñan con dos figuras: una anciana que los llama desde su granja en Nebraska con palabras dulces y promesas de comunidad, y un hombre oscuro que se presenta entre relámpagos, prometiendo poder a cambio de obediencia. La humanidad se divide en almas guiadas por la esperanza... o por el miedo.
