Después de medianoche
Después de medianoche —Es el tiempo. Es como si estuviéramos atrapados en un momento congelado. Como si hubiéramos viajado al pasado… y el pasado se estuviera desmoronando detrás de nosotros.
Silencio.
—Entonces —susurró Laurel—, si avanzamos, seguimos en este mundo muerto.
—Pero si retrocedemos… —Albert levantó la mirada—, tal vez volvamos al momento en que todo seguÃa existiendo.
El avión tembló.
El horizonte tras ellos se fracturaba de nuevo.
Los langolieros estaban allÃ.
Nick se giró hacia Brian.
—Vuélvelo. Ahora.
Brian dudó solo un instante. Luego, con una maldición, tiró de los controles.
El avión giró en un ángulo cerrado, desafiando la gravedad.
Y entonces, se hundieron en la nada.
El rugido del motor se volvió un eco lejano.
El mundo se oscureció.
El tiempo se retorció.
Y luego…
Luz.
Sonido.
El bullicio de una terminal de aeropuerto.