Después de medianoche
Después de medianoche Cuando abrieron los ojos, ya no estaban solos.
Gente. Voces. Anuncios por altavoces.
El aeropuerto estaba vivo.
El mundo estaba de vuelta.
Brian jadeó, aferrado a los controles.
—Lo logramos…
Nick rió entre dientes, su cuerpo temblando.
Albert miró por la ventanilla, asegurándose de que los langolieros ya no estuvieran.
Nada.
El mundo había vuelto a la normalidad.
O casi.
Dinah, con su rostro sereno, sonrió levemente.
—Lo hicimos.
Laurel la abrazó con fuerza.
Pero Rudy seguía tenso.
—¿Y qué pasó con los que desaparecieron?
Silencio.
Brian suspiró.
—Tal vez nunca lo sepamos.
El avión rodó por la pista, y el amanecer pintó el cielo con tonos dorados.
El tiempo había vuelto a su cauce.
Pero una pregunta quedó flotando en el aire.
Si el pasado había sido devorado… ¿qué había más adelante?
Fin.