Después de medianoche
Después de medianoche Algo sucede después de la medianoche. El aire se vuelve denso, el tiempo fluye de manera extraña, y la realidad comienza a resquebrajarse. En un vuelo nocturno, once pasajeros despiertan y descubren que el resto del avión ha desaparecido sin dejar rastro. En una cabaña aislada, un escritor enfrenta a un desconocido que jura que le robó su historia. En una biblioteca, una figura sombría acecha a quien olvida devolver sus libros. Y en una cámara Polaroid, un perro imposible avanza con cada fotografía. Cuatro historias. Cuatro horrores. Y la certeza de que, después de medianoche, nada es lo que parece.
El vuelo nocturno parecía rutinario. Brian Engle, piloto experimentado, ajustó los controles del avión con la certeza de que en pocas horas aterrizarían sin problemas. Afuera, el cielo era una mancha negra salpicada de estrellas inmóviles. Dentro de la cabina, las luces tenues iluminaban a los pasajeros dormidos, cada uno inmerso en sus propios sueños y preocupaciones.
Hasta que algo cambió.
Cuando Dinah Bellman, una niña ciega de diez años, despertó sobresaltada, sintió un vacío espeso a su alrededor. Había olores y sonidos que faltaban. Nadie hablaba, nadie tosía. Un silencio artificial se había instalado en la cabina. Extendió la mano temblorosa y tocó el asiento junto a ella. Vacío.
