El visitante
El visitante El silencio al otro lado no era normal. Era denso. Como si alguien estuviera allí, sin hablar. Sin respirar.
—¿Quién es?
Un sonido rompió el silencio.
Un susurro.
—Sabes que sigue vivo.
Y la línea murió.
Ralph se quedó helado, el teléfono aún pegado a su oído.
No sabía qué diablos estaba pasando.
Pero sabía que el infierno apenas estaba comenzando.
Ralph Anderson no creía en fantasmas.
No creía en monstruos.
Pero desde la noche en que Jeannie vio a algo en su habitación y él encontró aquellas huellas dentro de su casa, supo que lo que estaba persiguiendo no era humano.
Porque si Terry Maitland estaba muerto…
¿Por qué alguien con su rostro seguía apareciendo en diferentes lugares?
La llamada anónima no lo había dejado dormir. "Sabes que sigue vivo", había dicho la voz. Pero ¿quién? ¿Terry? ¿O aquello que se hacía pasar por él?