El visitante
El visitante Esa noche, de vuelta en su casa, intentó explicarle todo a su esposa, Jeannie.
—No hay manera de que las pruebas sean falsas —dijo, frotándose la cara con las manos—. Pero tampoco hay manera de que las pruebas de su coartada sean falsas.
Jeannie lo observó en silencio antes de responder:
—Entonces significa que alguien está jugando con ustedes.
Ralph la miró fijamente.
—¿Qué quieres decir?
—Lo que sea que haya matado a ese niño… no es normal.
La idea le heló la sangre.
Al dÃa siguiente, Howie Gold organizó una audiencia de emergencia. Terry Maitland fue escoltado fuera de la celda con la cabeza alta, pero en sus ojos habÃa algo oscuro.
—Nos vamos a casa, Terry —susurró Marcy, cuando lo vio en la corte—. Todo esto se va a acabar.
Pero no se iba a acabar.
Porque en la audiencia, el fiscal Samuels presentó una última prueba.
El testimonio de un vagabundo que habÃa visto a Terry Maitland la noche del asesinato.