Sombras del Imperio
Sombras del Imperio El conflicto estalla cuando Xizor, siempre atento a cualquier señal de vulnerabilidad dentro del Imperio, se entera de la importancia de Luke Skywalker para el Emperador Palpatine. La mente afilada del Príncipe de Sol Negro ve en el joven Skywalker un riesgo que no puede permitirse ignorar. Palpatine, quien nunca hace nada sin una razón calculada, se ha centrado en el potencial de Luke, un joven que podría convertirse en Jedi, y en el proceso, en el enemigo más peligroso del Imperio. Pero también podría ser moldeado como una herramienta, un guerrero para el lado oscuro, un arma definitiva. Xizor comprende que el interés del Emperador por Luke es un peligro para su propio ascenso.
Xizor sabe que Palpatine está jugando un juego largo, siempre apostando por el control total de la galaxia a través de sus peones más poderosos, y entre ellos, Darth Vader sigue siendo el más cercano. Pero si Xizor logra eliminar a Luke Skywalker, podría colocarse en la posición perfecta para desbancar a Vader, ganando el favor del Emperador. Sus instintos calculadores no lo abandonan, y se embarca en un plan meticuloso para atraer a Skywalker hacia una trampa, una donde no solo estaría indefenso, sino donde podría ser destruido o manipulado a voluntad.
