Aventuras de un cadaver

Aventuras de un cadaver

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Pues bien —repuso el otro—, sepa usted que ese animal que duerme ahí junto a nosotros, representa para mí cincuenta mil libras. Por lo menos, su muerte representaría para mí esa cantidad. ¡Y estaba ahí dormido sin que nadie más que usted pudiera vemos! Pero lo he respetado, porque empiezo decididamente a ser un verdadero conservador.

Entretanto, el señor Wickham, contentísimo con hallarse en un furgón de equipajes, iba de acá para allá, como una mariposa aristocrática.

—¡Hombre! —exclamó—; ¡aquí hay algo para usted! Señor M. Finsbury. 16, John Street, Bloomsbury, Londres. Aquí no hay duda posible, M., o sea Michael, es un tunante, que tiene dos domicilios en Londres.

—¡Oh, ese bulto debe ser, sin duda, para Maurice! —respondió Michael desde el otro extremo del furgón, donde se había tendido cómodamente sobre unos fardos—. Es un primo mío, a quien no detesto, seguramente, aunque me tiene un miedo horrible. Vive en Bloomsbury, y tengo entendido que está formando una colección muy particular de huevos de pájaro, de botones de polainas o, en fin, de otra cosa enteramente idiota, que he olvidado.

Pero Wickham no le oía ya. Habíasele ocurrido una idea magnífica.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker