Fabulas
Fabulas Y tocó la campana para llamar a misa.
MORALEJA
Los palos se quiebran y las rocas se desmoronan.
Los altares eternos se derrumban.
Sanciones y leyendas se esfuman como niebla
en torno al asombrado evangelista
cuyo sostén ha sido de hora en hora
un punto diminuto de verdad.