Fabulas
Fabulas Regresaron al otro castillo y le mostraron el espejo al Rey que era sacerdote. Y cuando éste hubo mirado en su interior y se hubo visto como un Rey, y su casa como la morada de un soberano y todas las cosas tal como eran, bendijo a Dios lleno de alegrÃa.
—Pues ahora sé —dijo—, que no existe más verdad que la pura verdad, y en efecto soy un Rey, aunque mi corazón me hiciese dudar. —Dicho esto derribó su templo y construyó uno nuevo, y asà el hermano menor se casó con la muchacha.