Drácula
Drácula El asistente me estaba esperando. Me dijo que lo habÃa visto hacÃa menos de diez minutos, aparentemente dormido sobre su cama, cuando miró a través de la rendija de observación en la puerta. Luego su atención fue atraÃda por el ruido de una ventana que estaba siendo desencajada. Corrió de regreso y vio que sus pies desaparecÃan a través de la ventana, y entonces envió rápidamente al guardia a que me llamara. Renfield estaba sólo con su ropa de noche, por lo que no debÃa andar muy lejos. El asistente pensó que serÃa más útil mirar hacia donde iba que perseguirlo, ya que podÃa perderlo de vista mientras daba vuelta para salir por la puerta del edificio.
Era un hombre corpulento, y no podÃa salir por la ventana. Yo soy delgado, asà es que con su ayuda, salÃ, pero con los pies primero, y como sólo nos encontrábamos a unos cuantos pies sobre la tierra, caà sin lastimarme. El asistente me dijo que el paciente habÃa corrido hacia la izquierda y habÃa desaparecido en lÃnea recta. Por lo que yo me apresuré en la misma dirección lo más velozmente que pude; al tiempo que atravesaba el cinturón de árboles vi una figura blanca escalando el alto muro que separa nuestros terrenos de los de la casa desierta.