Drácula
Drácula De todas maneras es un viejo y egoÃsta pordiosero. Piensa en el pan y los pescados aun cuando cree que está en una presencia real. Sus manÃas hacen una combinación asombrosa. Cuando le caÃmos encima peleó como un tigre; es muy fuerte, y se comportó más como una bestia salvaje que como un hombre. Yo nunca habÃa visto a un lunático en un paroxismo de furia semejante; y espero no volverlo a ver. Es una buena cosa que hayamos averiguado sus intenciones y su fuerza a tiempo. Con una fuerza y una determinación como las de él, podrÃa haber hecho muchas barbaridades antes de ser enjaulado. En todo caso, está en lugar seguro. Ni el mismo Jack Sheppard habrÃa podido librarse de la camisa de fuerza que lo retiene, y además está encadenado a la pared en la celda de seguridad. Sus gritos a veces son horribles, pero los silencios que siguen son todavÃa más mortales, pues en cada vuelta y movimiento manifiesta sus deseos de asesinar.
Hace unos momentos dijo estas primeras palabras coherentes:
—Tendré paciencia, amo. ¡Está llegando… , llegando… , llegando!
De tal manera que yo tomé su insinuación, y también llegué. Estaba demasiado excitado para dormir, pero este diario me ha tranquilizado y siento que esta noche dormiré algo.