Drácula
Drácula "Y al decir esto levantó su sombrero como un lord, y se fue. El viejo Bersicker lo siguió con la mirada hasta que desapareció, y luego se fue a echar en una esquina y no quiso salir de ahà durante toda la noche. Bueno, anoche, tan pronto como salió la luna, todos los lobos comenzaron a aullar. No habÃa nada ni nadie a quien le pudieran aullar. Cerca de ellos no habÃa nadie, con excepción de alguien que evidentemente estaba llamando a algún perro en algún lugar, detrás de los jardines de la calle del Parque. Una o dos veces salà a ver que todo estuviera en orden, y lo estaba, y luego los aullidos cesaron. Un poco antes de las doce de la noche salà a hacer una última ronda antes de acostarme y, que me parta un rayo, cuando llegué frente a la jaula del viejo Bersicker vi los barrotes quebrados y doblados, y la jaula vacÃa. Y eso es todo lo que sé."
—¿No hubo nadie más que viera algo?